Ayer celebré el día de mi nacimiento regalando danza consciente, meditativa y alegre en la sala de yoga de Marisa Lasaosa. Diez mujeres hermosas, radiantes y valientes se unieron en mi celebración y creo que, aunque cansadas,  nos fuimos más ligeras a casa.

Me gusta jugar con las palabras, porque las palabras expresan y condicionan el sentir. Por eso digo que ayer no celebré mi cumpleaños, sino que quise recordar el día de mi nacimiento. Se me regaló Vida ese día, y quiero que la Vida se muestre a través de mi danza, de mi ser y estar en el mundo. 
No siempre me apetece, no siempre camino de la mano de la paz y la confianza. Pero elijo mirar en esa dirección, porque la otra me aporta mucho dolor.

Gracias a todas las que vinisteis, ojalá nuestras manos se vuelvan a unir  y nuestras miradas a encontrarse. 

(En la entrada anterior os dejo un enlace a uno de los temas en los que ayer os diluisteis en la música)

Escrito por María