¿Trabajar en equipo? ¡¡¡¡SÍ!!!! 

¿Por qué? Porque la escuela, la sociedad y los alumnos lo están pidiendo a gritos. Mirad las fotos de las escuelas antiguas. ¿Ha cambiado algo? El pizarrón delante, los niños y niñas sentados en filas, el maestro con la tiza en la mano dando la charla. Normas del aula para ajustarse a este modelo: obedecer y callar, además de permanecer sentado tanto tiempo como decida el profesor, independientemente de las necesidades de los alumnos.

Sé que a los que os tenéis que poner al frente del aula os da miedo este jaleo del aprendizaje cooperativo. He dado cursos por todo Aragón y aunque os entusiasma la idea y disfrutáis de las sesiones, a la hora de ponerse al frente del aula preferís el modelo antiguo que os da más seguridad. 

Yo os ofrezco aquí algunas pautas que salieron publicadas en el libro “La voz de la experiencia”, escritas por mí y recopiladas después de años de investigación-acción en el aula. 

Es divertido, facilita la gestión del aula, el aprendizaje y la autonomía de los alumnos. Es innovador y propone un modelo a seguir durante toda la vida adulta. Desarrolla habilidades emocionales y sociales, además de la competencia de aprender a aprender entre otras. En fin, que abre camino a la escuela nueva, inclusiva y dinámica. Nuestros alumnos no son esponjitas sobre las que verter contenidos. Son seres humanos que necesitan interactuar, motivarse y aprender por medio de la experiencia, el debate y la reflexión conjunta. Venga, anímate. Estos primeros días de septiembre son los mejores para SENTAR LAS BASES PARA EL APRENDIZAJE COOPERATIVO. 

Aquí te dejo algunas pistas, y para cualquier consulta mi correo risoterapiajaca@gmail.com

Para la puesta en práctica del AC es importante
seguir los pasos siguientes:
1.- Distribuir la clase en grupos heterogéneos.
Los equipos de cuatro son los mejores porque permiten también realizar trabajo
por parejas. Si no se puede, mejor de tres que de cinco.
2.- Distribuir los cargos. Se pueden hacer
fijos para un trimestre o rotatorios según la estructura o la actividad, o
según la habilidad social trabajada en la clase. Los cargos con los que yo he
trabajado más han sido: facilitador/a, organizador/a, secretario/a, reportero/a
o portavoz.
3.- Preparar las reglas. Para ello es
preciso que ayudemos a nuestros alumnos y alumnas a desarrollar el pensamiento
medios-fin. ¿Qué tipo de clase quieren tener? En función de la clase que
quieran, será necesario tener unas reglas u otras. Para ayudarles a reflexionar
sobre esto les podemos plantear dos tipos de clase, a las que llamaremos, por
ejemplo,  clase A y  clase B.
         La
clase A es la clase de buenos estudiantes, cooperativos, atentos, trabajadores,
respetuosos. Con este tipo de estudiantes habría libertad de movimientos,
trabajo en grupos, atmósfera apacible, alegre, y mucho tiempo para actividades
entretenidas. Sería una clase en la que la inteligencia de los niños se
desarrollaría porque habría muchas oportunidades para aprender. La clase B
sería una clase de alumnos maleducados, habladores, poco trabajadores, nada
cooperativos. No habría más que malas caras, nada de trabajo en grupo y poco
tiempo para actividades divertidas. Quizás no se pudiese aprender mucho y por
lo tanto sería una gran pérdida de tiempo.
A partir de esta
presentación los alumnos eligen el tipo de clase que quieren tener (menos mal
que siempre eligen la clase A) y de ahí ellos mismos deducen las reglas. Las
reglas se guardan en la carpeta del equipo y se copian también en los cuadernos
personales. Se escriben en folios de colores, se cuelgan en la pared y son
compartidas por todos los demás profesores que atienden al grupo.
4.- Desarrollar un Plan de equipo. Siendo el
primer y más importante objetivo que todos los alumnos cooperen y progresen en
su aprendizaje, a partir de ahí se eligen otros cuatro que completan el plan de
equipo para el mes, el trimestre o para un proyecto concreto. A este plan de
equipo se le suman los objetivos personales de los miembros.

         El
plan de equipo debe ser revisado y evaluado cada cierto tiempo para que no
pierda importancia. Los alumnos guardan un documento en su carpeta de equipo y
realizan una copia del plan en su cuaderno. Al final de cada unidad o proyecto
revisan el plan y sus compromisos personales.
Escrito por María