Publicar: hacer público, compartir, extender…
Para publicar un cuento, primero tienes que tener una idea.
Pero no una idea cualquiera. Tiene que ser una idea que se te agarre a las
tripas y al corazón, una idea que si no sacas fuera de ti te atrapa, te deja
sin respiración.
Una vez que consigues liberarte tejiendo tu idea sobre
papel, te paras a pensar. ¿Necesita el cuento el apoyo de unas imágenes para
echar a volar? Si es así, puede ser que necesites ayuda y puede ser que no. Yo
no sé dibujar. Por eso, esperé pacientemente: unos días, unos meses, unos años…
Estas historias aprendieron a ocuparse de sí mismas. Buscaron
con ahínco una amiga que creyera en ellas y que diera luz a las palabras. Y así
nacieron “La historia de Marga. Estrategias para afrontar el dolor”, “Más allá
del espejo. La historia de Isabel” y “María, marinera feliz. Pistas para navegar”.
Mi gratitud inmensa a Elizabeth Gentet y a Enca Fernández
por haber creído y querido formar parte de un proyecto ha luchado por hacerse
realidad durante más de quince años.

María Jesús Tallón Medrano