Busquemos belleza: en las personas, en los rincones, en todo lo que nos rodea.

Estate atento, no se te vaya a escapar nada.

 

¿Te has reído hoy? ¿Has sonreído, al menos? ¿Has podido liberarte de tu dolor, al menos unos momentos, para permitirte unas risas, desde el corazón?

Que tus pensamientos sean fuente de fortaleza y de paz.

Mis pensamientos serán como palomas mensajeras que llegarán a cualquier sitio donde se precisen.