Un libro que permanece junto a mí desde mi adolescencia. Uno de esos libros que no se separa de la cabecera de mi cama, que recomiendo pero que no presto. Mi ejemplar fue publicado en el 83. Lo he leído varias veces, pero hoy he descubierto muchos elementos comunes con Un Curso de Milagros y otras lecturas relacionadas con la física cuántica. Fácil de leer, incita a buscar el Mesías que todos llevamos dentro. Como narra la historia, muchos buscan quien les cure, les guíe y les salve, pero en realidad todos podríamos ejercer ese papel para nosotros mismos.
Os dejo aquí algunas cuotas del libro para la reflexión:

“Y qué haríais si Dios 
os hablara directamente y os dijera: 
Os ordeno que seáis felices mientras viváis? 
¿Qué haríais entonces?- preguntó el Maestro a la multitud.”

“Aprender
es descubrir
lo que ya sabes.
Actuar es demostrar
que lo sabes.
Enseñar es recordarles a los demás 
que saben tanto como tú.
Sois todos aprendices,
ejecutores, maestros.”
“Enseñas mejor
lo que más necesitas 
aprender.”
“La criatura estudiosa
que llevas adentro, 
el travieso ser espiritual
que encarna tu auténtica personalidad
te guía por la vida.
No vuelvas la espalda 
a los futuros posibles
antes de estar seguro de que no tienes 
nada que aprender de ellos.
Siempre gozarás de libertad
para cambiar de idea
y elegir otro futuro,
u otro pasado.”