Trabajar en un hospital con niños enfermos puede, sin duda alguna, romperte el corazón.  Pero también es seguro que lo que esos niños y niñas y sus familias necesitan no son más corazones rotos, sino sonrisas amables, palabras de aliento y silencios compartidos.
El Aula es un lugar para el arte, la música, la danza, el amor…
Y cuando acaba la semana, busco un refugio feliz en la naturaleza, en la tierra firme que me sostiene, tierra cubierta de verde y de flores, a las orillas de agua de invierno que ruge, a los pies de montañas nevadas. 
Oriah lo explica así:
Llévame a los lugares de la Tierra
 que te enseñan a bailar,

 

los lugares donde puedes arriesgarte
 a dejar que el mundo te rompa el corazón.

 

Y yo te llevaré a los lugares donde la tierra bajo mis pies
y las estrellas en lo alto reconstruyen mi corazón una y otra vez.
La danza, Oriah Mountain Dreamer
Canal Roya, Pirineo de Huesca. Mayo