Si utilizas tu pensamiento para crear, 
 tan sólo puedes bendecir. 
Respondes a lo que percibes, 
y tal como percibes así te comportas. 
No puedes comportarte de manera apropiada 
a menos que percibas correctamente. 
Tal como te percibas a ti mismo y tal como percibas a tu hermano, 
así te comportarás contigo mismo y con él. 
Debes mirar desde la percepción
 de tu propia plenitud 
a la plenitud de los demás.
Inspirado en Ucdm